Spielberg, un rey midas bajo la lupa.




"Spielberg" (2017), de Susan Lacy, es una película sobre este genio comercial que ha innovado tecnológicamente en el cine de Hollywood. El documental aborda cada una de sus películas, enfatizando en la "La lista de Schindler", para mostrar el talento audiovisual de este hombre solitario, amante de los niños y trabajador incansable. Asimismo, esta obra muestra paralelamente la vida personal y profesional de Spielberg, su amistad con Lucas, De Palma, Scorsese y Coppola, quienes descubrieron al más joven de esta secta que formó la nueva generación de directores del gran público mundial. Si bien, este hombre, ha contribuido a invisibilizar el cine independiente  (por llamarlo de alguna forma), es innegable su enorme sensibilidad estética, especialmente en el manejo de cámaras y en la concepción del espacio como fuentes poderosas de captación de espectadores. Cuando, descubrió que con el cine se podía tocar temas "serios", la edad y un sentimiento de quietud, le indicaron películas como "El color púrpura", "Amistad" , "Rescatando al soldado Ryan" y "Munich" que, tal vez, obedecieron a un deseo revanchista con esa crítica mortífera que nunca lo tomó en serio. Con todo y eso, obtuvo su reconocimiento, se ganó los premios más populares y más renombrados del cine publicitario. De todos modos, la figura de este director, no queda indiferente para este arte que incluso admite a estos autores grandilocuentes y quizá sobrevalorados.
Susan Lacy tiene el mérito de  mostrar a un Spielberg sensible a su propia realidad: la de ser un hombre afectado por las circunstancias familiares que lo dejaron marcado para siempre, que trasluce los complejos existenciales en sus películas. Esa relación tirante con el padre que se transparenta en algunas de sus obras, la soledad de los niños abandonados a sus situaciones por los adultos irresponsables y, sobretodo, esa condición judía que tanto melló la tranquilidad del director, primero renegando de sus orígenes yiddish, luego, la aceptación de su vena genética y cultural como parte fundamental de su pasado. Al paso de su obra en la década del setenta, con esa dirección borrosa a la legendaria actriz Joan Crawford, en su primera película, el cineasta, comprometido con su trabajo, olvida un poco la posibilidad de reconciliación con el padre ausente, a quien dejó de hablarle por malos entendidos y a quien también decidió perdonar, luego de haber consolidado una carrera como realizador fílmico.
Por otra parte, Lacy, va aunando testimonios de los amigos cercanos a Spielberg para poner en perspectiva cada una de sus obras. Con imágenes muy bien seleccionadas de los filmes analizados, se va indagando en el proceso creativo, en las circunstancias personales que envolvieron a las cintas, para mostrar en general el talento cinematográfico de un rey Midas del mundo fílmico actual. Como bien se expresa en algún momento del documental, este director es una celebridad, quizá el director más famoso del mundo. Si Spielberg hubiera dedicado su talento a hacer películas menos comerciales, con menos ínfulas publicitarias, su enorme versatilidad como creador, que maneja la cámara como uno de los mejores autores audiovisuales, seguramente tendríamos un autor  de la talla de Hitchcock. La diferencia estriba, en que, mientras el primero ha incorporado un cine cibernético dirigido al público más numeroso, el segundo, sin tanta parafernalia tecnológica, supo combinar los medios propios del suspenso para captar la atención de los espectadores. Esa utilización de la psicología como intermediario de la obra fílmica, es el mejor de los recursos de ambos para haber ganado y consolidado los favores del público que asiste masivamente a los filmes de Spielberg. Sin duda, no solamente este director sino, el pequeño clan referenciado arriba, son eximios profesionales y duchos en el manejo de los medios propios del lenguaje audiovisual. Todos ellos conocen los secretos del arte fílmico al que agregan todo ese talento creativo que demuestran en sus obras. El asunto es de énfasis, y tal vez, con ello, han hecho mucho daño a quienes han querido expresarse de otro modo, con cine menos espectacular y más personal. Sin embargo, las contribuciones a la industria del entretenimiento son innegables, estos autores, han hecho de la fábrica de sueños, un escenario de modos de hacer cine y fórmulas  fílmicas que han sido repetidas por los directores que enfocan su trabajo en el público menos crítico.
Esta perspectiva cinematográfica en sí misma no tiene ningún reparo. Si el propósito fundamental del cine es lograr ciertos niveles de entretenimiento en el público que asiste  a una sala o se sienta frente a una pantalla a distorsionarse, es claro que hombres como Spielberg y George Lucas, logran tal objetivo. Quizás la dificultad primordial radique en que esta industria fílmica, ha logrado, directa o indirectamente opacar otras expresiones de autores que buscan contar historias desde un rincón menos publicitado. El cine no sólo es entretenimiento ligero, también es un trampolín inspirador para el pensamiento, para la generación de posiciones críticas frente a las realidades actuales que nos corresponde  analizar  a los seres humanos como sujetos protagonistas de una historia en construcción. Mientras el mercado siga invisibilizando propuestas alternativas a las que ofrecen realizadores comerciales como Spielberg o De palma, habrá que llamar la atención sobre este carácter monopólico, que  en muchos casos propicia la pereza mental de los cineastas, quienes recurren a clisés, ideados en su momento por los pioneros de Hollywood. En el arte también hay innovación. Pero esa insistencia omniabarcante de los tentáculos hollywoodenses, silencia otras voces, nuevas miradas de la realidad, menos ampulosas y más recursivas desde lo personal.
El documental, abre caminos para internarse en el trabajo de un hombre que respira imágenes y que luego las arroja al aire del espectáculo para compartir un mundo muy suyo, con el que explota las carencias o las obsesiones de las personas que abren las esclusas de sus sueños en un teatro. “Spielberg” ofrece claves para entender este modo de hacer cine. Como documento cinematográfico este filme contribuye a conocer aún más el universo monopólico de esa gran industria audiovisual que tanto dinero recauda y que ha captado la atención de tanta gente.


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