La pornomiseria es una falacia de “puristas” La pornomiseria no surge por generación espontánea. Quienes hemos seguido la evolución de la obra artística de Víctor Gaviria, nos hemos dado cuenta que, detrás de ella, se esconde un trabajo arduo, un trabajo bien planificado en lo estético, en lo sociológico y en ese algo más que no es ni estético ni sociológico y que solamente se produce en ciertas almas sensibles. Un estilo único. ¿Por qué, entonces, no es pornomiseria una película como “La mujer del animal”? Porque en ella no existe la pretensión de lucrarse económicamente de las miserias que arrastramos los colombianos que son representados, en este filme, por un grupo poblacional de condiciones vulnerables; claramente, el animal es un campesino sin educación que ha violado todas las normas de convivencia posibles, tal vez porque esa posición es una forma de sublevación hacia un orden político que no le inspira confianza. Un documental clásico colombiano ll...