Vivo por ella De Pippa Ehrlich y James Reed El pulpo es un animal de tres corazones. Todos ellos tienen una función específica que le permite al cefalópodo la actividad fisiológica, por demás, tan extrañamente vilipendiada por los seres humanos. De sus tentáculos encumbran unas ventosas que pueden oler, gustar y palpar al mismo tiempo gracias a sus 500 millones de neuronas distribuidas en todo su cuerpo, de modo que cada uno de sus tentáculos tiene la posibilidad de pensar y con ello resuelve problemas de su corta existencia de manera muy creativa. Su aerodinamismo le permite ocultarse por las más enrevesadas grietas lo cual le permite huir de sus depredadores, entre los cuales figuran los tiburones. Sus brazos pueden regenerarse luego de una mordida de alguno de sus perseguidores. Los pulpos hembra viven hasta 18 meses y luego de que sus criaturas salen de los huevos quedan exhaustas para morir desamparadas y vulnerables en medio de ese mar repleto de amenazas. Todas estas...