Una crueldad hermosa Gran, gran película. El cine alemán no se caracteriza precisamente por la comedia. Esa actitud trascendental para ejercer el difícil arte de vivir, se nota incluso en las obras humorísticas, donde los personajes se burlan de esa seriedad que los identifica, sin otro remedio que llorar por sus tribulaciones o reírse de esas paradojas que les ha tocado en suerte como pueblo condenado a los improperios y a las envidias por su legado como colectivo que se siente superior a todos. Esta película destila una gran variedad de contradicciones que encierran, precisamente, por ello, una conmovedora aproximación a este marasmo de piel y huesos que somos los seres humanos. Infunden tristeza las situaciones y los personajes; la película habla de un hombre y una mujer ligados por los genes pero distanciados por las decisiones contrapuestas para asumir la vida. Él es un anciano que enseña piano en una escuela y tiene una hija que se ha alejado demasiado para dedicarse...