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Mostrando las entradas de diciembre, 2015
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Héctor Abad Gómez   Carta a una familia en la sombra     Que un documental sobre un activista social como El doctor Héctor Abad Gómez hubiera sido producido por el Canal Caracol genera ciertas prevenciones. Y no es para menos, pues han sido precisamente los medios de comunicación masivos quienes se han encargado de invisiblizar, en unos casos desviando la mirada del público a distintos tópicos, o mostrando de manera parcial o tergiversando algunas noticias, en otros, episodios de la vida nacional conducidos por líderes de izquierda que lamentablemente han quedado en el olvido. Basada en “El olvido que seremos” de Héctor Abad Faciolince, una obra literaria que se convirtió rápidamente   en un best-seller, lleva la marca de una joven que oyó noticias de su padre por la celebridad que el libro tenía impregnada, pero especialmente por las huellas filiales que se empotraron naturalmente en el recuerdo de su padre, de sus tías y de su abuela, y ...
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La sorna del sinsentido   Un título tan largo es llamativo para cualquier espectador acostumbrado a los nombres ostentosos de las películas más publicitadas en la cinematografía actual. ¿Quién es el autor de algo como eso que parece más una tomadura de pelo que una obra estética seria? “Una paloma se posó en una rama a reflexionar sobre la existencia”. Roy Andersson. Este director sueco ya cuenta con cuatro largometrajes, algo que parece poco para sus setenta y dos años de vida. La verdad es que su trabajo tiene la marca de un autor que es dueño de una filmografía extensa, con un estilo plenamente consolidado en la escena mundial. Junto con este filme   y en orden cronológico, Giliap, Una historia de amor sueca y Canciones desde el segundo piso constituyen el grueso de su obra, hasta el momento. Andersson es un director sueco en todo el sentido de la palabra. De sus predecesores uno encuentra ecos bergmanianos especialmente en las comedias negras como “...
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Sexo, amor y cine de autor     Gaspar Noé es uno de esos directores que   siempre levanta ampollas con el estreno de cada una de sus películas. Esa propensión al tremendismo se encuentra inscrita en   su código genético como una marca identitaria. Sus obras no quedan indemnes y el tiempo se encarga de conservarlas frescas porque el director se las arregla para mantener los aspectos característicos de sus propuestas pero sin dejar de agregarles sorpresas estéticas que delinean contenidos actuales e imágenes vertiginosas. Lo esencial de su cine descansa en esa obsesión por desestructurar la duración del tiempo, evidenciando la subjetividad intratemporal que se relaciona con los estados emocionales de las personas. Asimismo, enfatiza la diversidad de género y las relaciones de pareja con fuerte carga sexual que muestran los conflictos humanos de manera descarnada. Ya lo había hecho con “Irreversible”, una obra audiovisual que   tenía grand...
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Una mujer camina a casa sola en la noche   Las películas de género han estatuido unos códigos que constituyen el secreto de su éxito. El público las reconoce porque puede leer, sin cuestionamientos, un sistema lógico al que los personajes se ajustan y al que las situaciones conducen indefectiblemente. La costumbre se vuelve tradición y por eso el cine ha logrado mantener cautivo al espectador que busca encontrar lo mismo en las obras fílmicas que vé. El Western, por ejemplo, etiquetó a ciertos actores dentro el género y los convirtió en personajes célebres, fuera de los cuales, difícilmente tuvieron algún éxito. También, dentro de la ley del Oeste, los vaqueros defendieron principios caros a la sociedad estadounidense como “el bien”, “la ley” y “la amistad. En la cantina se bebe whisky y no leche; el Sheriff no mata por capricho sino por la defensa de las instituciones en las que cree y por las cuales arriesga su vida. El héroe no tiene raíces porque aquello que defiend...
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  Las bestias sin patria   La trascendencia   audiovisual no puede medirse exclusivamente por la impresión de imágenes fuertes. El impacto que producen ciertos planos en los ojos de los espectadores, a veces viene determinado por los niveles de sangre que arrojan ciertas películas. Muchos filmes de guerra descuidan la construcción de una buena trama para sustentarse en la explicitud de acontecimientos que desnudan la crudeza del comportamiento humano. Pero, aunque, algunos autores promueven aquello de un modo deliberado, la construcción de una historia, sigue reproduciendo lo esencial del arte, que no es otra cosa que la expresión de sentimientos pensamientos, actitudes humanas que desnudan lo esencial de la condición del hombre. “Las bestias sin patria”, del año 2015, es una obra del director estadounidense Cary Jogi Fukunaga, un hombre de 38 años que tiene en su haber películas reconocidas por el gran público y a veces por la crítica como “Jane Eyre”...