Los artilugios del prestidigitador De Hitchcock Los parámetros cinematográficos marcan la manera de hacer cine para la mayoría de sus autores, pero el estilo es una rúbrica indeleble que identifica a un artista en cualquier época y en cualquier lugar. No importa si son los memorables años 40 del cine clásico gringo o son los agitados años sesenta del western americano. Hay películas que, miradas hoy, con ojos de un artilugio tecnológico farragoso, suenan de otra época. De un futuro o de un presente que se pueden intercalar sin problema por su brillo de contemporaneidad que no la abandona nunca. A Hitchcock le pasan los años como le pasa el agua por encima y su aterciopelado ropaje sigue intacto. En “Frenesí” del año 1972, vemos a un director pletórico de destreza técnica, impregnado de una sutileza como no se ha visto nunca en la historia fílmica mundial. Sus planos son elaboraciones escrupulosamente estudiadas para ponerse en escena como si quisieran pervivir para siem...