El Caballo de Turín o el eterno retorno de Béla Tarr El caballo de Turín-Béla Tarr Sucede en Italia, al norte, un cochero azota y golpea insistentemente a un caballo que arrastra pesadamente la carga del carruaje. Al frente, un hombre de bozo prominente contempla la escena. Súbitamente, se acerca y abraza por el cuello a ese triste jamelgo. Las palabras pronunciadas lo dejan sin aliento: “Mutter, ich bin dumm!” (“¡Madre, soy idiota!”)…Así versa el preámbulo de El Caballo de Turín. Pero, ¿qué pasó con ese caballo? se pregunta Béla Tarr, el director de esta apuesta audiovisual revolucionaria, no porque sus planos sean novedosos, sino porque se atreve a proponerlos, en un momento en que parecen más una obra de museo cinematográfico que cualquier otra cosa...