Yo soy el grito De Henrik Martin Dahlsbakken Los personajes de las pinturas de Edvard Munch parecen fantasmas, quizás como su propia vida, enajenada, que fue destrozada por un ave rapaz que le carcomía el alma, así como la describe el propio artista a su psiquiatra, en un intento banal de encontrarse. Y esa alma es un lugar tirado por dos pájaros volando en direcciones opuestas que jamás se atrevieron a pisar tierra firme por temor a matar la esperanza de ahuyentar la pena de estar vivo, de no hallar en la pintura un poco de felicidad. El director Henrik Martin Dahlsbakken nos presenta una obra cinematográfica polimorfa, con cuatro matices que hablan, o que describen las experiencias vitales de un pintor desgarrado que, desde su natal Noruega, parte hacia un viaje por el sufrimiento, a través de cuatro personajes que se van armando paulatinamente y configuran la personalidad de un mismo hombre extrañado de sí mismo, que sólo pudo encontrar algo de calma en la p...