Amor Emanuelle Riva y Jean-Louis Trintignant Michael Haneke nos deslumbra con sus planos completamente alejados de los clisés cinematográficos del comercio actual, y al mismo tiempo nos desconcierta por el atrevimiento visual que puede sacar de casillas al más experimentado de los cinéfilos acostumbrado a historias que al parecer no dicen mucho. Sus películas son un acercamiento desgarrado a los intersticios más inextricables del alma humana, sin hacer de los tremendismos que pueden extraerse de los sentimientos más violentos que nos constituyen como personas su piedra de toque. La imagen, para él, es una buena excusa para lograr el distanciamiento, en algunos momentos brechtianos, con lo cual es capaz de encontrar los puntos de inflexión de las emociones, mostradas a través de la imagen como un conjunto de acciones casi plagiadas entre película y película. Haneke, nacido en Munich en 1942, ha dirigido trece películas, demostrando en cada una de ellas, qu...