Fue la mano de Dios La cinematografía de Paolo Sorrentino apareció en la escena fílmica mundial con su maravillosa película ganadora del Oscar, “La gran belleza”. De esa declaración de principios estéticos hasta la última de sus obras, “Fue la mano de Dios”, hubo cierto bache en la calidad de sus otras producciones. Ahora, tiene algo notable para contarnos en sus elaboradas imágenes que nos recuerdan ese movimiento de la vida que tantas obras maestras nos entregó como un regalo invaluable del genial Federico Fellini. Como muchos de los artistas, el director recrea algunos aspectos de su propia adolescencia que renueva su memoria con frescos conmovedores de unas experiencias que ayudaron a configurar su personalidad. Hechos tristes y definitivos como la muerte de los padres de Fabietto, el personaje principal de este filme, a quien acompañan otros personajes igualmente nostálgicos. Su hermano, amoroso y dedicado a su vocación de hermano, intenta a...