Una teoría del todo


De James Marsch

No han sido pocos los hombres que han dedicado toda su vida a la elaboración de una teoría que lo explique todo. No solamente la filosofía, sino la teología y la ciencia se  han encargado de satisfacer este deseo que se encuentra en el centro de la búsqueda de respuestas a las incertidumbres humanas. El desconocimiento de los orígenes del universo ha llevado a plantear distintas explicaciones sobre el hogar que habitamos, sobre el papel que el ser humano cumple en la existencia del cosmos y sobre el destino que  tendría la vida cuando el tiempo haya hecho su parte.

El cine se convierte hoy en una fuente de inquietudes sobre aquellos cuestionamientos. Recientemente la película “The zero theorem”  mostró la insistencia de un hombre por encontrar un teorema que pudiera explicar el principio y el fin del universo. Unos meses atrás la película “Interestelar” también indagó por este tipo de temas; en ésta el combate es contra el propio miedo ante el panorama de desolación y destrucción que implica un mundo en el cual ya no avizoramos mucha vida. Mientras en la primera aparece el esfuerzo de un  solo hombre frente a la complejidad de la existencia, en la segunda, toda la especie humana deposita las esperanzas en una serie de científicos cuyos “sacrificios” pueden contribuir  a salvar al hombre.

Ahora, el filme “The theory of everything” del director inglés James Marsch, renueva la investigación audiovisual sobre este tipo de temáticas. Marsch ya se había dado a conocer con la película documental “The man on wire” que habla sobre las peripecias del caminante de las alturas Philippe Petit, en su travesía por los cielos de Nueva York y narradas en el libro que este singular personaje escribió sobre sus experiencias extremas. En este nuevo proyecto también se adapta el libro: “Travelling to infinity: my life with Stephen”, escrito por Jane Wilde, la primera esposa del científico inglés Stephen Hawking. Este último se ha distinguido por sus aportes a la comprensión de los orígenes del universo. Además de la investigación acerca de los agujeros negros, de las emisiones de radiación y de la proliferación de éstos por todo el espacio estelar. También, ha manifestado públicamente su posición ante las posibilidades de la ciencia frente a la creación, la existencia o no de Dios y su intervención en la configuración de todo el cosmos.

Eddie Redmayne
 
El filme de Marsch destaca el ingreso de Hawking a Oxford, el reconocimiento como científico prominente y la extraña relación surgida entre él y Jane Wilde, quien al parecer amó a  este hombre hasta que su paciencia y sus deseos de liberación se lo permitieron. Como la historia es la versión de ella, la implicada en la imbricación de los acontecimientos, es necesario hacer un acto de fe para poder creerle.

No obstante, la obra fílmica tiene como virtud la narración de una relación de pareja que inicia en los días de universidad de ambos; él, un brillante astrofísico que se proyectaba como uno de los cerebro más destacados del siglo XX; ella, una joven y hermosa mujer que se dedicó al estudio de la literatura medieval. Si bien, el filme no ataca en ningún momento a su esposo, Jane deja claro que parte de sus vida se vio cuartada por el estricto cuidado que debió tener hacia su esposo. Muestra además las habladurías, las dudas y  la comprensión de Hawking por el esfuerzo de aquella mujer quien reflejaba su devoción en la vida cotidiana de aquel matrimonio desbarajustado por la enfermedad degenerativa de ese hombre genial. Así mismo  se cuenta en la película el enamoramiento de Wilde hacia un joven músico de iglesia el cual sirvió de puntal en la difícil experiencia de aquella mujer.

 “The theory of everything” es una obra fílmica protagonizada por un actor inglés  de 39 años llamado Eddie Redmayne, ya reconocido en la televisión de su país y participante en algunas películas  importantes como “Los miserables”, de Tom Hooper. Su coestrella es Felicity Jones, una actriz de 31 años y protagonista de series televisivas británicas además  y de  películas como Spiderman 2. Ambos actores cumplen acertadamente con los papeles que desempeñan en este filme. Redmayne, especialmente, demuestra que es un actor bien dotado para la representación de papeles dramáticos como éste. De su trabajo se resalta su construcción del personaje de Hawking, un hombre enfermo de esclerosis y cuyas neuronas motoras han impedido su movimiento corporal en toda su plenitud. No solamente el manejo del cuerpo, sino la adecuación de la voz y la incomprensión de lo que dice, se abonan como aportes fundamentales que el actor hace a su personaje.

En este esfuerzo cinematográfico por hacer visible el punto de visita de la ex esposa de Hawking, se encuentra un filme flojo. Si bien se logra mostrar la intención de la escritora, las escenas son algo así como una “suma de momentos” de un individuo que debe luchar contra la adversidad. Este tipo de historias  fácilmente puede arrancar unas cuantas lágrimas, pero desperdician la oportunidad de convertir en una buena película lo que es una buena historia. El director, los productores y la escritora y ex esposa de Hawking, usufructúan la imagen de un genio complejo y golpeado por las circunstancias para explotarlo económicamente.
 
                                                                          Felicity Jones

“The theory of everything” es una serie de planos mal encajados que uno podría decir acaricia la “porno miseria” personal de un hombre  al cual se le pueden hacer buenos homenajes estéticos  y no esta caricatura fílmica de dudosa tendenciosidad.

 

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