La Duna del 2021
De Denis Villeneuve
El universo audiovisual de Denis
Villeneuve le da vida a esta historia de ciencia ficción, imaginada y plasmada
por el autor estadounidense Frank Herbert, cuyo trabajo de escritura obedeció a
un largo proceso de concepción, ideación de personajes y creación de ambientes
que fueron impresos en letras bordadas por una imaginación prodigiosa. El
escritor cuenta que había leído por 10 años a los principales autores del
género y que su trabajo como periodista le permitió acumular las historias que
luego configurarían esta versión de un mundo apocalíptico cuyas estructuras ha
hecho del universo un sitio agreste para las comunidades, seres y personas que
luchan por la sobrevivencia de sus respectivas especies. El estudio de los
factores que conforman su historia ambientada en esas dunas del libro, se
inspira en los paisajes exóticos de Oregón, cuya geografía permitió amontonar
aspectos físicos con los cuales tejió esta historia cuya saga permaneció
relativamente invisibilizada a lo largo de 40 años, hasta que, en la década del
ochenta, el género y la película, dirigida por David Lynch le dieron un realce
importante.
Villeneuve, autor singular de origen
canadiense, ya tiene una carrera fílmica destacable, en donde se ven reflejados
rasgos muy suyos que ya constituyen un estilo propio. Al igual que “Blade
Runner 2049”, “Dune”, es una obra provista de una estética maximalista en donde
los personajes se intrincan en una historia hilvanada por Herbert, dejando su
sello psicológico con una estela vital que los espectadores con toda seguridad
difícilmente podrán olvidar.
La paisajística llena de color
intenso, con matices pálidos muestran a un desierto agreste, donde los
personajes se deslizan en busca de auxilio o simplemente explorando la
topografía que es cruzada por octóperos, naves espaciales del décimo milenio en
un planeta desolado. Las estaciones tan parecidas a las de “Blade Runner,
2049”, son pirámides superpuestas que se levantan por encima de la arena y las
cámaras aéreas destacan su notable irregular desde los cielos relumbrantes a
diferencia de aquellos cielos opacos y herrumbrosos de aquella. Los interiores
espaciosos dan la sensación de amplitud, donde los personajes se pueden perder
por esas cámaras como laberintos donde se escuchan pasos y ruidos nocturnos
mientras algunos personajes duermen. La escena del atentado contra El Duque,
interpretado por Oscar Isaacs, es una suma de silencios interrumpidos por
ruidos que anuncian conspiraciones como los descritos por Shakespeare en la
mayoría de sus obras trágicas. De las
imágenes barrocas de la película de David Lynch, quedan vestuarios aminorados
por una decoración más sobria, en donde los personajes deslumbran por su
pasividad que el director intenta humanizar con sus apariencias y con sus
actitudes. La dinámica de estos brinda un clima de credibilidad aceptable para una
película distópica tan adelante en el tiempo. El barón Vladimir Harkonnen,
interpretado por Stellan Skaargard, encierra un dejo de monstruosidad que se
matiza con sus ínfulas de maldad y con los movimientos posturas y gestos que
muestran su mundo de poder omnímodo. Su doble palabra y sus decisiones lo hacen
más humano en esa condición de ser avanzado por la autoridad que tiene y por el
peso que le da a la historia.
Los personajes son seres con sus propias
tribulaciones inmersos en una dialéctica de pasiones que son tensados por las
circunstancias, donde atacan, donde se defienden o donde tienen que decidirse
por uno de los bandos, cuando son atacados por los rivales. En esta historia,
la paz y la guerra son dos lados de una misma moneda que requieren exorcizarse
con intentos de conciliación, pero que los personajes no pueden establecer del
todo. Las batallas individuales se ven verídicas como la que sostienen Paul,
interpretado por Timothee Chalamet y su rival en la Duna. La acción y los
movimientos de la lucha tienen todo el sentido visual acorde con la narrativa
previa que el director ha venido construyendo en esa narración pausada. La
paciencia del director es repercutida al público con secuencias justas, con
escenas que se toman el tiempo adecuado, con la presentación y despliegue de
personajes que tienen cada uno de ellos una misión dentro de la historia.
Rebeca Ferguson, la madre de Paul, una poderosa hechicera, carga gran parte de
la intensidad dramática de la historia, pues sustenta el equilibrio psicológico
de su hijo e influye en las decisiones de su marido que cumple correctamente
con su rol dentro de la historia. Ella, con su carisma y con su poder eleva a
los demás actores y coadyuva a la correcta narración de la película.
Una historia como estas, en donde
los mundos que se describen, necesita de un director como Villeneuve. Su equipo
de trabajo, viene trabajando reiteradamente con él, así como viene trabajando
en historias reconocidas por Hollywood.
La poca difusión de la película de los ochenta, hace que esta obra cobre
un nuevo valor porque reinventa una estética basada en personajes poco
convencionales. A diferencia de los personajes y de la ambientación de “La
guerra de las galaxias”. “Duna” de Villeneuve es una obra existencial con
personajes de carne y hueso que no se portan de manera bifronte sino que
invitan a la imaginación por su extrañeza, por su cercanía con los
comportamientos humanos que algunas invenciones de ciencia ficción han
promovido.
Con el tiempo, la película se
valorizará. Su complejidad descrita por un autor tan singular como Villeneuve,
arrojará muchísimas miradas que abundarán en una polisemia crítica, donde las
miradas y los análisis no serán suficientes para abarcar su densidad.

Ideación. Yo diría: "...a un largo proceso de elaboración y concepción de ideas"
ResponderBorrarIdeación (Definitions from Oxford Languages · Learn more)
Formación y enlace de las ideas en la mente.
"Ideación" no quiere decir nada.
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