Los sacrificios
redimidos
De Noah Baumbach
Ecos de Sidney Lumet se divisan
en las escenas de la última película del director newyorkino de 50 años, Noah
Baumbach. Los diálogos entablados entre
el director de teatro Charlie Barber y la actriz de teatro Nicole Barber están cargados de intensidad. Sin las
encomiables disertaciones sobre la existencia en su más fina universalidad pero
con el vigor de una par de personas que se han desgarrado por dentro luego de
una dolorosa separación, esta obra es una consolidación.
“Historia de un matrimonio”,
protagonizada por el apasible “Paterson” , nacido en San Diego, Adam
Driver, y la actriz estadounidense Scarlett Johansson,
muestra el desgarrador proceso de
divorcio y las secuelas que se producen en la pareja disuelta y en las
personas que conviven con cada uno de
ellos. Charlie es un hombre de carácter amable, todos lo quieren, su relación
con su hijo de 10 años es estrecha pero el recelo de éste es el producto del
afecto materno que se ha repartido por igual entre la abuela, la madre y las
figuras femeninas que lo rodean. En ello, el director es enfático porque para
él la distancia entre un padre y un hijo parece venir de la misma naturaleza. Como director de teatro es un profesional
exitoso del que todos se prenden; tiene un magnetismo con las personas que
pocos tienen. En el proceso de separación Charlie, aparece como una víctima de
las circunstancias hasta que la historia revela el motivo de divorcio. Su
infidelidad con la directora de arte es tan sólo un error que termina pagando
con el llanto. Nicole es una gran actriz que ha tejido una carrera exitosa, la
relación con su hijo es cercana, pero el nivel de camaradería que si tiene su
padre ella lo suple con frecuentes demostraciones de afecto. El contacto fisco
entre madre e hijo reemplaza todas las palabras posibles. Ella, a lo largo de
toda la obra no ahorra en palabras de admiración hacia su ex pareja. Su amor
incondicional termina siendo una huella cargada de resentimiento que hace
confesar al final de la película que sigue enamorada del hombre con quien pasó
los últimos años de su vida.
Con esta película Baumbach muestra los perfiles psicológicos de los
implicados en una separación de dos personas que pertenecen a la clase media
que han sobresalido profesionalmente gracias a su talento. El buen trato y las
relaciones civilizadas enrostradas a lo largo de la película terminan por
flaquear ante la potencia de los sentimientos.
Hay una retrospectiva de los motivos por los cuales el matrimonio
termina fracasando. Uno de ellas se perfila como una razón incontrolable que
surge por contagio fruto del trabajo y de la dedicación al oficio que ejerce Charlie. La infidelidad es un detonante de un desgaste
natural que no ha mellado ni un solo minuto el profundo que los dos personajes
profesan el uno por el otro. El segundo es la inercia de los acontecimientos
impulsada previamente por un fin de ciclo. Aunque el ciclo difícilmente puede
cerrase en un hombre y en una mujer que se acostumbraron a quererse y que han
decidido complementarse de la mejor manera.
Como un colofón a la relación el
director ha construido dos situaciones que se muestran en escenas de mucha
intensidad. La primera de ellas tiene lugar en grupo. La simultaneidad de ellas
sucede en escenarios distintos pero con círculos cercanos de relaciones
estrechamente construidas. Charlie comparte sus cuitas con sus colegas de obra
teatral. Cuando Charlie canta desfoga toda la represión que tiene contenida
porque se ha quedado sin el soporte vital que guía su inspiración. La verdad es
que se ha quedado solo y sin su ex
esposa no sabe actuar apropiadamente en un mundo lleno de representaciones.
Baumbach deja claro que en las separaciones, quien lleva las de perder es el
hombre, debido al rol maternal de la sociedad que incluso en esas actitudes
muestra su enconado machismo. En tanto Nicole realiza una parodia familiar,
ella parece haber superado el dolor que ha soportado durante los últimos meses.
El director hipotetiza que las mujeres pueden convertir un dolor de una
decepción amorosa en un recuerdo cariñoso que se mantiene por siempre, mientras
que los hombres rumian el dolor sin que logre desaparecer por más esfuerzos que
hagan. La segunda situación se produce justamente con la discusión que le da
culmen a la obra. Los diálogos van in crescendo con un ritmo que sólo puede
devenir en lágrimas. Ambos personajes confiesan sus sentimientos, desnudan sus
puntos débiles con recriminaciones mutuas. La pasión que se adivina en este
juego de espejos, termina por explotar con las actitudes que ninguno de ellos
habría podido liberar en ninguna circunstancia posible. En la discusión Charlie
y Nicole han declarado un mutuo sacrificio de sus aspiraciones profesionales.
Mientras él se ha sentido atado por una mujer que aprendió a amar desde que
tenía escasos veinte años, ella ha consagrado su vida a engrandecer el trabajo
de su marido.
“Historia de un matrimonio”
es una mirada fresca sobre las
relaciones amorosas que tejemos los seres humanos. Su carácter urbano ayuda a
comprender la interioridad de las familias. La disolución de una pareja moderna
de clase media es un ejemplo más de que las pasiones más acendradas soslayan
los intentos por sobrellevar civilizadamente ciertas prácticas cotidianas. Con
toda seguridad Noah Baumbach ha dado un paso seguro hacia su ensalzamiento definitivo
como uno de los directores estadounidenses más importantes de los últimos años.

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