Los años de la
amnesia
De Zhang Yimou
Las películas exuberantes del
director más celebrado de China son exhalaciones naturales, obras íntimas que
se volvieron importantes internacionalmente por la excesiva publicidad que los
medios le han brindado a este director. Zhang Yimou, es ese autor que
representa a una vanguardia
cinematográfica que pudo combinar películas, dentro de su obra, capaces de
agradar al público multitudinario así como a la crítica especializada.
De sus filmes conocidos y
mostrados masivamente, “La casa de las dagas voladoras”, “Hero” y “La maldición
de la flor dorada”, han quedado la fama y el ruido. Pero de filmes como “Sorgo
rojo”, la semilla del crisantemo”, “Linterna roja”, “Ni uno menos” y “Camino a
casa”, permanecen historias menos ampulosas y verdaderas obras de arte que
desnudan esa cultura milenaria de un país que alcanza los 1300 millones de
habitantes y en cuya geografía han nacido las columnas de la civilización. Y de sus últimas
películas, “La búsqueda” y “Coming home”, surge lo más íntimo del autor, con
sus diatribas existenciales que han pasado inevitablemente por sus experiencias
políticas de juventud. Con esta última obra, Yimou se abre definitivamente a un
público que ha venido adaptándose al cambio que el artista chino ha sabido
evidenciar en sus filmes. Sus
experiencias como obrero textil en campos de trabajo que la Revolución cultural
le endilgó, sirven ahora como una fuente de inspiración de rasgos dolorosos
para alguien que siempre alojó el arte como su principal preocupación en la
vida. De esa época dolorosa, quedan sus
resentimientos, que se pueden apreciar en esos bellos planos que se pueden
observar en “Coming home”.
El artista que inició su carrera
cinematográfica como director de fotografía ha logrado desarrollar una estética
propia. Sus coreografías majestuosas recuerdan el maximalismo de Luchino
Visconti, pero con un vértigo inusitado en varias de sus obras. Con menos pausa que el genio italiano, Yimou
ha sabido reinventar la velocidad de sus filmes apelando a los hábitos del público
actual, para quien, las imágenes rápidas, las cámaras hiperactivas y la
“excesiva intervención” del autor, se acomodan perfectamente al gusto
contemporáneo. Esas obsesiones se han pausado con el paso del tiempo. No
obstante algunas permanecen como las colaboraciones con su otrora esposa Gong
Li, una mujer de una hermosura privilegiada, que se ha vuelto el ícono más representativo
del cine Chino en el mundo entero. Ahora, avejentada en ese personaje que nos
trae con su última actuación, la vemos madura. En su papel de anciana amnésica
que se queda esperando a un hombre, desahuciado por Mao Zedong, que expresa
ideas contrarias a la Revolución. Li es el símbolo de la memoria resentida por
el olvido de años aciagos que golpearon a los intelectuales, en un contexto
poco prolijo para el pensamiento rebelde.
“Coming home” es la historia de
un disidente llamado Lu Yanshi que es desterrado por la Revolución cultural a un
campo de trabajos forzados durante más de 20 años. Puede escapar y llegar a su
casa, en donde su mujer no lo reconoce por la amnesia que padece. El fervor de
su hija por la Revolución ha desaparecido en un proceso de progresivo
desencanto que había acumulado por las promesas no cumplidas de aquella utopía
política. La película se basa en la novela “El criminal Lu Yanshi” de la
escritora estadounidense Yan Geling.
Como obra fílmica tiene momentos de gran elevación artística como el encuentro
público del protagonista con su esposa en las calles de la gran ciudad. Esta
secuencia contrasta con los planos interiores que ofrecen un clima de opresión
extendida que se acompasa con la tensión dramática que los personajes
construyen entre ellos. La crítica política no es tan velada porque los perfiles
psicológicos de los personajes se hilvanan perfectamente con las situaciones
que el filme logra construir. Mientras
el intelectual fugitivo expresa sentimientos llenos de ternura y de nostalgia
contenida, su esposa conserva ese resentimiento enfermizo que se ha somatizado por el tiempo y la espera. Y
espera una idea desvanecida por el dolor. Espera un amor lejano que ha podido
aislar por ese mismo sentimiento de toda distorsión exterior, generado por un
entorno político que a ella no le
interesa. La niña, por su parte, ha sido atrapada por el amor cotidiano que la
fuerza de los acontecimientos le ha insuflado como una necesidad de cambio.
Entre la convicción política y ciega a un conjunto de principios a los que
aquella niña se ha aferrado y la paulatina descomprensión sentimental a ese
proyecto político fracasado, han pasado muchos años irrecuperables.
Con su nueva película, este
director acostumbrado a ganar premios
importantes en los grandes festivales cinematográficos, expía ese dolor
contenido como artista que finalmente ahora puede expresar. Han sido treinta
años de sufrimiento por las penas no confesadas en la forma más idónea que un
artista tiene de expresión. “Coming home” pretende dar salidas a esos demonios
encerrados y que salen por fin en un momento en que su autor ha podido
consolidar una obra sólida que ha combinado la publicidad y el arte. La
Revolución cultural indudablemente tuvo grandes logros en materia económica,
pero sus márgenes de libertad se vieron reducidos por el confinamiento de los
disidentes a centros de reclusión, en
donde sus funciones fueron menoscabadas totalmente. La amnesia es una
enfermedad que golpea la memoria haciendo del olvido un hecho natural. Como si
las experiencias de las personas hubieran desaparecido y al tiempo lo hubieran
borrado definitivamente los nuevos acontecimientos.

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